Viaje a Chicago
Bueno, en teoría esta entrada tenía que haberla escrito el sábado pasado, pero por motivos ajenos a mi, se ha retrasado justo a hoy, un sábado después.
El viaje comienza en Valencia, el sábado pasado. Mis padres me llevaron al aeropuerto para coger el primero de los dos aviones que tenia que coger para ir a Chicago. Una vez en el aeropuerto, me fui al stand de Delta Airlines para terminar el check-in, ya que no pude terminarlo de forma online. En la cola, una de las azafatas me estuvo preguntando acerca de mi equipaje y si algún desconocido me había dado alguna cosa, o le había dejado mi equipaje. Seguidamente fui a facturar mi maleta, y me comentaron que una vez en New York, debía cambiar de JFK a La Guardia, y tenía 3 horas para hacer la conexión, lo cual le dio emoción al viaje. Después de despedirme de mis padres, pasé el control, me crucé con el equipo del Valencia c.f. que iba a jugar contra el Liverpool f.c. y subí al avión.
El avión tenia 3 asientos en cada lado, de los cuales me tocaron como compañeros, dos españoles, uno iba a estudiar inglés a New York con la misma escuela que yo, y la otra chica se dirigía a San Francisco a visitar a su novio.
El viaje se hizo bastante largo, y ademas hacia bastante frío en el avión, así que aunque te den una manta, no se puede ir en pantalón corto y sin calcetines.
Una vez llegué a New York, tuve que pasar el control de seguridad en la aduana, donde me preguntaron el motivo de mi viaje, me hicieron una captura de las huellas digitales y una foto y fui a recoger mi maleta, donde tienes que pasar otro control, que suele ser aleatorio, donde te abren la maleta para ver que llevas dentro, por suerte no tuve que pasarlo. Nada mas salir, pregunté para coger un taxi para ir a La Guardia. En realidad no era un taxi, resulta que hay servicios que te llevan a hoteles, pero que también hacen este tipo de trayectos, el cual me llevó hasta La Guardia, pero me dejó en la terminal equivocada, ya que Delta Airlines tiene dos terminales allí: terminal A y shuttle. Por lo que al preguntar para que me facturaran la maleta otra vez, me dijeron que esa no era la terminal donde salía mi vuelo y debía ir a la otra, por lo que tuve que coger otro taxi. Una vez en la otra terminal, facturé y pasé por el arco sin zapatos.
Una vez dentro de esa terminal, había una zona de sofás, con enchufes y conexiones usb para cargar los dispositivos que llevaras (ya podrían aprender en España). Después de esperar un poco, subí al avión que me llevaba a Chicago. Dentro tenía toda la información en inglés y español. Después de dos horas, llegué a Chicago, donde tuve que darme un paseo largo antes de recoger mi maleta. Una señora, me acompañó hasta la zona de recogida de maletas, porque no estaba muy claro.
Una vez allí, recogí mi maleta y cogí un taxi hasta aquí la International House de Chicago. Al final llegué a las 7 de la tarde a la residencia, donde me dieron un par de llaves y me dijeron cual era mi habitación. No he dicho precios de los taxis, para no asustar..jejeje
El problema, es que como haces todo el viaje de día, pues no controlas cuando tienes que dormir y cuando no, y claro, a las 7 de la tarde aquí, era muy de madrugada en Valencia, por lo que estás bastante cansado. Yo decidí irme a dormir a las 8, pero a las 00:00 me desperté, ya que mi cuerpo estaba acostumbrado a levantarse a las 7 de la mañana en España, por lo que me costó dormirme. La verdad es que el “jet lag” es un poco molesto. Como anécdota, durante la noche, como hacia calor y tenia las ventanas abiertas, debido al calor, mas de una vez me desperté escuchando disparos, vamos que el viaje se ponía divertido.
